Cada 13 de abril se conmemora la creación de la primera escuela universitaria de la disciplina en 1937. Repasamos los hitos históricos y el amplio campo de acción de estos profesionales de la salud.
Este 13 de abril se conmemora en Argentina el Día de la Kinesiología, fecha que recuerda la creación de la primera escuela de esta disciplina en el ámbito universitario, fundada en 1937 en la Universidad de Buenos Aires. La efeméride fue reconocida oficialmente a nivel nacional en 1948 mediante el Decreto 8648.
Los antecedentes de la formación kinésica en el país se remontan a 1904, cuando la Dra. Cecilia Grierson –la primera médica recibida en Sudamérica– dictó los primeros Cursos de Kinesiterapia en la Facultad de Medicina de Buenos Aires. Posteriormente, en 1922, a pedido del Dr. Octavio Fernández, considerado el primer maestro de la Kinesiología en Argentina, se inició un curso de dos años en la materia.
Bajo la iniciativa del Dr. Fernández, el 13 de abril de 1937 se fundó la Escuela de Kinesiología de la UBA, cuyo curso inicial se transformaría luego en una carrera de tres años de duración.
Etimológicamente, la Kinesiología se define como el estudio del movimiento, específicamente el estudio científico del movimiento humano. El kinesiólogo es un profesional especializado en el mantenimiento de la capacidad fisiológica, la prevención de alteraciones y la recuperación y rehabilitación psicomotora mediante técnicas de naturaleza física.
Su campo de aplicación es amplio, abarcando desde el uso terapéutico y preventivo hasta el de alto rendimiento. Entre las especialidades más reconocidas se encuentran la Kinesiología Deportiva, la Psicomotricidad y Neurodesarrollo, la Kinesiología Intensivista, Geriátrica, Traumatológica y Ortopédica, así como también las áreas de Auditoría Kinésica, Pediatría, Cardiopulmonar y Vestibular, entre otras.
