Ubicado en el corazón de la ciudad, el barrio Lourdes combina una rica historia, un fuerte crecimiento poblacional y una dinámica actual marcada por la salud, la educación, la justicia y la vida cultural. Su denominación, establecida por ordenanza municipal, rinde homenaje a la emblemática Basílica que es su centro espiritual y social.
El barrio Lourdes, situado en un cuadrante perfecto entre las avenidas Pellegrini, Francia, bulevar Oroño y calle Córdoba, es uno de los dos con mayor crecimiento poblacional en el área centro de Rosario. Aunque su historia se remonta al siglo XIX, recién en 2007 recibió su nombre oficial «Nuestra Señora de Lourdes» mediante una ordenanza impulsada por los entonces concejales Osvaldo Miatello y Daniela León.
Su denominación se debe a la fuerte presencia de la Basílica de Lourdes, en Santiago 1165, un templo de casi cien años (fundado en 1927) que fue elevado a basílica por el Papa Francisco en 2017. La iglesia, con su característica gruta externa, es un punto de encuentro para fieles y un lugar emblemático para celebraciones.
El barrio alberga hitos históricos como el edificio de la primera cárcel de Rosario, ubicada en Zeballos y Riccheri a fines del siglo XIX, hoy Unidad Penitenciaria N°3. En la actualidad, Lourdes es una zona dinámica, sede de reconocidos centros de salud como el Sanatorio de la Mujer, instituciones educativas, los Tribunales, y una variada oferta cultural, gastronómica y comercial. Además, limita con el extenso Parque Independencia.
«El crecimiento de numerosos barrios de Rosario estuvo íntimamente vinculado a sus parroquias», explicó Miatello, citando a historiadores locales. Esta zona en movimiento genera una intensa actividad durante la semana y los domingos se llena de color con la Calle Recreativa en bulevar Oroño.
El futuro del barrio contempla proyectos de renovación urbana. El Concejo Municipal aprobó un plan de detalle para la reconversión de la manzana de la antigua cárcel, que incluirá construcciones en altura, condominios y la apertura del pasaje Noruega. También se prevé la nueva Estación Policial Centro en Suipacha y Pellegrini.
Desde la Basílica, la Asociación Madre Teresa-Lourdes desarrolla una importante labor social, especialmente a través del proyecto «La Calle No Me Define», que asiste a personas en situación de calle con un centro de día, talleres y acompañamiento, atendiendo a unas 70 familias.
Con un carrillón que difunde la melodía del Ave María tres veces al día, Lourdes se consolida como un barrio histórico que mira al futuro, manteniendo su identidad mientras experimenta una constante transformación urbana y social.
