Estimaciones privadas proyectan subas de entre 3% y 3,3%, impulsadas principalmente por combustibles, tarifas y alimentos. El dato oficial del INDEC se conocerá el próximo 14 de abril.
Las consultoras privadas anticipan que la inflación de marzo volvería a ubicarse por encima del 3%, mostrando una aceleración respecto de febrero. El dato oficial será difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) el próximo martes 14 de abril.
Según los relevamientos, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registraría un alza mensual de entre 3% y 3,3%. Los principales impulsores serían los aumentos en alimentos y bebidas, transporte, y vivienda, agua, electricidad y otros combustibles. En el desglose, se destacan los combustibles, las subas en carnes y derivados, los incrementos en gastronomía y un salto relevante en tarifas por la reducción del bloque subsidiado. Algunos componentes estacionales, como paquetes turísticos y precios de frutas y verduras, mostraron retrocesos.
Desde Analytica estimaron una inflación del 3%, levemente por encima de febrero. Equilibra proyectó un 3,3%, mientras que Eco Go estimó un 3%. La consultora LCG fue la excepción, con una previsión del 2,9%.
El contexto internacional, marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, provocó un fuerte aumento en los precios del petróleo. Este shock ya tuvo impacto local: según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la nafta subió un 21% en términos reales en marzo. Frente a este escenario, el CEO de YPF anunció la implementación de un «buffer» para estabilizar el precio de los combustibles durante 45 días. En paralelo, el gobierno nacional postergó la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono hasta el 1º de mayo.
El conflicto también comienza a impactar en otros costos clave, como el precio de la urea, un fertilizante cuyo valor aumentó cerca de un 40% en marzo.
En una entrevista reciente, el presidente Javier Milei se refirió a la inflación, destacando el desplome de los precios mayoristas, pero reconociendo que el IPC minorista ofrece una mayor resistencia debido a la actualización de tarifas y costos de servicios.
