A partir de este mes, diversos servicios públicos y privados registran aumentos en sus tarifas. En Santa Fe, los incrementos afectan al transporte, la energía y el agua, en un contexto de reducción de subsidios y actualizaciones por índices técnicos.
A partir del 1 de abril, entraron en vigencia nuevos esquemas de precios para diversos servicios, impactando en el costo de vida. Estos ajustes responden a la continuidad en la quita de subsidios estatales y a fórmulas de indexación técnica, en un contexto donde las proyecciones privadas sitúan la inflación de marzo en torno al 3 por ciento.
En el transporte, mientras en otras jurisdicciones se registran subas, en Rosario el intendente Pablo Javkin descartó un nuevo aumento en la tarifa del TUP, fijada en 1.720 pesos en febrero. «Nosotros hicimos un reajuste de la tarifa hace muy poco, hemos tratado siempre de hacerlo con mucha prudencia», afirmó.
En el sector energético, la Empresa Provincial de la Energía (EPE) de Santa Fe implementa un esquema de reducción de subsidios que comenzó con una bonificación del 75% en enero y se reducirá paulatinamente durante el año. Este ajuste, enmarcado en la ley tributaria provincial, sigue a incrementos registrados y busca adecuar los costos del servicio.
Por su parte, Aguas Santafesinas (ASSA) aplica en este bimestre un aumento que oscila entre el 11 y el 14% en el servicio de agua potable.
En otros rubros, las empresas de medicina prepaga como Osde, Galeno y Swiss Medical implementan su cuarto ajuste anual con incrementos del 2,9%, vinculados a la inflación de febrero. Además, los inquilinos que deban cumplir con la actualización anual de contratos bajo la Ley 27.551 sufrirán un incremento del 33,3% por la aplicación del Índice de Contratos de Locación (ICL).
Estos movimientos en los precios regulados y contratos privados marcan el inicio de un período de mayor presión sobre el poder adquisitivo de los hogares.
