Lo que comenzó como un grito de desesperación por deudas salariales terminó en una escena de terror en plena calle Francia al 1500. Un vigilador privado, asfixiado por meses de haberes impagos y la falta de respuestas de la empresa Briefing, se roció con combustible frente a la sede de la firma. Sin embargo, el foco de la investigación judicial ahora se centra en un punto crítico: ¿fue la descarga de una pistola Taser la que inició el fuego?
Sigue grave vigilador prendido fuego frente a una empresa por deuda salarial
Una intervención bajo la lupa
Según los primeros reportes y registros fílmicos que ya circulan en redes sociales, los efectivos policiales que acudieron al lugar intentaron neutralizar al trabajador mientras este se encontraba dentro de una garita. En las imágenes se observa el uso de un dispositivo de control electrónico (Taser) justo en el momento en que las llamas envuelven el cuerpo del hombre.
La controversia es inmediata. Los protocolos internacionales de uso de armas de baja letalidad son taxativos: está estrictamente prohibido disparar una Taser sobre personas que se encuentren cerca de sustancias inflamables o que hayan sido rociadas con ellas, debido a que el arco eléctrico que generan los dardos funciona como un encendido instantáneo.
El parte médico: 48 horas críticas
Desde el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), confirmaron que el paciente ingresó con quemaduras en el 40% de su cuerpo, afectando zonas vitales como el rostro y el torso, además de presentar compromiso en las vías aéreas por la inhalación de aire caliente. Se encuentra con asistencia mecánica respiratoria y su pronóstico es reservado.
El trasfondo: Precarización y silencio empresarial
Mientras la justicia perita el video y el accionar policial, el clima de tensión crece entre los compañeros del sector. Desde el sindicato de vigiladores denunciaron que la situación del trabajador no es aislada y que la empresa venía arrastrando incumplimientos graves. Hasta el momento, no hubo un descargo oficial de la firma ante el trágico desenlace del reclamo.
La fiscalía en turno ya solicitó las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona y el secuestro del dispositivo Taser utilizado en el operativo para determinar si se trató de una negligencia en el protocolo de actuación policial en situaciones de crisis.
Desesperado, obrero se prendió fuego frente a la empresa por reclamo salarial
