«A todos los trabajadores, que sigan confiando porque acá no hay promesas sino un trabajo de años. No hay nada que demostrar sino seguir por el mismo camino». Con esas palabras, el actual secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo, Daniel Succi, pidió votar a Lista Blanca Unidad en las elecciones para renovar las autoridades del gremio que representa a más de 4 mil afiliados que se desempeñan en 17 grandes empresas del mayor polo agroexportador del mundo. Los comicios se desarrollarán el próximo 10 de marzo.
Succi repasó las acciones del sindicato durante su gestión y se refirió al conflicto interno que le da, junto al avance del Gobierno nacional sobre los derechos laborales, un contexto extraordinario a las elecciones. Enfatizó que la «ruptura» de la Comisión directiva por parte de un sector de la conducción que ahora se presenta como opositor mantiene frenados varios proyectos. Varios que, incluso, están presupuestados y son en beneficio del afiliado en materia de salud y esparcimiento.
«A partir del 2022, año en el que comenzó la gestión de esta Comisión Directiva, hemos trabajado muy bien hasta que se rompió. Aún así, se avanzó mucho», recordó Succi a El Ciudadano.
El SOEA San Lorenzo es, posiblemente, uno de los gremios más estratégicos de Argentina. A diferencia de otros sindicatos, no integra la Federación nacional (FTCIODyARA) sino que se maneja de forma independiente, aunque coordinado y sin conflicto. Representa, nada menos, que a los trabajadores del complejo aceitero más grande del mundo. Y atravesó conflictos de magnitud como el del emporio defaulteado Vicentin.
«El sindicato hoy tiene 4.122 afiliados de un total de trabajadores del sector que ronda los 5 mil, aunque entre ellos hay unos 500 fuera de convenio. El 95% de los trabajadores están amparados por el convenio colectivo y por este sindicato», refirió el actual secretario General que va por la reelección. Desde la región, sale el 80% de las exportaciones agroindustriales de Argentina.
El último acuerdo paritario alcanzado por el SOEA San Lorenzo (en conjunto con la Federación Aceitera) consolidó niveles que no tienen parangón en otros sectores industriales del país. El salario básico inicial para un trabajador que recién ingresa a una de las plantas de la región, como Renova, Dreyfus o Cargill, multiplica por siete el Mínimo Vital y Móvil.
El gremio negocia con las empresas en base al costo de una «canasta de necesidades» (alimentación, vivienda, educación, salud, transporte, esparcimiento, vacaciones), que calcula de forma independiente, en lugar de colocar solo sobre la mesa los índices de inflación. Y tiene en cuenta que la contraparte son las firmas con alta rentabilidad que generan el mayor flujo de divisas del país.
Un hito en salud: la guardia pediátrica de 24 horas
Uno de los logros de la gestión que resalta Succi es el Servicio de Urgencia Pediátrica que funciona las 24 horas todos los días del año. Está en el Centro de Salud 29 de Octubre de Puerto General San Martín. «Es que en el departamento San Lorenzo, donde están asentadas las empresas agroexportadoras más importantes del mundo, no había un sanatorio», señala el dirigente sobre esa ausencia de prestaciones ahora garantizada.
«Allí, ahora, hay más de 140 profesionales de la salud a disposición de los afiliados, con 15 mil atenciones mensuales», cifra la importancia del servicio. «Y aunque siempre falta, la gestión mostró logros importantes» en ese aspecto, agrega.
El secretario General explica que los afiliados del SOEA cuentan con las mejores obras sociales prepagas que solventan las propias empresas. Y agrega que, junto al aporte solidario que realizan los trabajadores, se pudo materializar el Centro de Salud con su guardia pediátrica. En la mayoría de los casos, dice, ese esquema de atención permite que, además, el afiliado deba asumir apenas el 10% del costo de los medicamentos.
«Lo pendiente es la Clínica Aceitera», añade Succi sobre otro de los anhelos. Y aclara, de nuevo con la lupa en la interna: «Esto no se concretó por la ruptura de la comisión, porque desde hace 8 meses ya están los presupuestos listos para la primera etapa, pero lo boicotearon y como es un sindicato democrático donde no se toman decisiones unilaterales sino de consenso, está frenada». Con la vista en las próximas elecciones, garantiza que de triunfar la Lista Blanca Unidad, «se destrabará» esa obra.
La ruptura a la que alude el secretario General es protagonizada por el actual secretario Gremial del gremio, Martín Morales, quien encabeza ahora la oposición con la Lista Marrón. Para Succi, ese corrimiento debilita institucionalmente al sindicato, y eso es otro de los ejes que, resalta, deben tenerse en cuenta en la próxima renovación de autoridades.
«A pesar de los problemas», señala Succi, el quiebre en la Comisión Directiva «le hará bien a la organización» porque transparenta las conductas. «La Lista Blanca Unidad tiene participación de trabajadores de todas las empresas, que son 17 en el departamento San Lorenzo, es ampliamente representativa y con participación», enfatiza. Y confía en que los trabajadores la votarán.
El camping y el deporte
«Tenemos un camping con un centro recreativo que hay que llenar de actividades», señala Succi sobre otro de los logros que quieren potenciar. Se refiere a las instalaciones en Timbúes en las que la ampliación de infraestructura y actividades, insiste, también están frenadas por el sector de la Comisión Directiva que se abrió.
La aspiaración es mantenerlo abierto y con actividades los 365 días del año con el armado de un Polideportivo para toda la familia. «No solo abierto tres meses con la pileta», refuerza. Y agrega otro objetivo: el Club Aceitero.
Mensaje a los afiliados
«Hace 30 años que vengo trabajando y ahora me siento obligado a seguir pese a que estoy en edad de jubilarme», explica el referente de los aceiteros que lidera la Lista Blanca Unidad. Y vuelve sobre el contexto de «la irrupción del sector que frenó la actividad del gremio abiéndose de la conducción y poniéndole trabas».
Por eso, a días de las elecciones, les pide a todos los trabajadores del sector «que sigan confiando porque acá no hay promesas, sino un trabajo de años. No hay nada que demostrar sino seguir por el mismo camino».
